Los inicios en los años 80
Corrían los años 80 cuando comenzó nuestra historia. Una estudiante de arqueología, un laboratorio, un trabajo sobre El Argar y los dibujos de Siret sobre espadas aparecidas en el yacimiento almeriense que nos llevaron a mi compañera y a mí a cargar con libros del tamaño de las susodichas espadas, ya que era así como se hacía arqueología a principios del siglo XX, dibujando las piezas al natural.
Más tarde todos los datos del estudio eran introducidos en un ordenador, (en el laboratorio de la UAM dirigido por el Dr. Messeguer, pionero de la informática aplicada a la arqueología y profesor extraordinario donde los haya), los resultados aparecían después de un ratito, justo el tiempo que nos llevaba tomar un café en la cafetería de la facultad. Sí, así fue mi primer contacto con el mundo de la informática, aquel que cambiaría el devenir humano para siempre.
Una “historia de amor” con el arqueológico
A raíz de aquel trabajo en cuarto de la licenciatura comenzó mi “historia de amor” con el arqueológico; su biblioteca, sus salas abarrotadas de piezas, fue como estudiar en vivo y en directo lo mejor de la Historia de España.
Una pena que se vea como compartimentos estancos: aquí la prehistoria, allá la protohistoria… muchas veces sin ese hilo conductor que es la narrativa que debería acompañar a ese recorrido, la amalgama, el nexo de unión de unas épocas con otras ya que es así como se desarrollan los acontecimientos, en una evolución en la mayoría de las ocasiones.
Nace Con L de Cultura (CLC)
Con L de Cultura (CLC) nació también con ese propósito, ser ESE HILO CONDUCTOR, esos conocimientos que se escapan entre sala y sala. Con nosotros descubrirás la riqueza que esconden las civilizaciones de las que procedemos. Sentirás admiración e incluso orgullo. Sí, porque nadie nos enseñó la grandeza y originalidad que hay tras ella.
La importancia de conocer nuestro pasado
A veces pienso que estudié prehistoria en un esfuerzo por comprender nuestras raíces, lo que nos hace humanos, nuestra evolución, el cómo hemos llegado hasta aquí. Si no conocemos nuestro pasado difícilmente podremos vivir un presente armonioso. La Historia es la más manipulable de las ciencias, y los políticos de turno los más interesados en manipularnos.
Sin conocer la Historia difícilmente entenderemos el mundo en que vivimos, y solo entendiéndolo se podrá cambiar. La historia no es una sucesión de hechos y acontecimientos, sino procesos, procesos que nos han llevado hasta aquí.


